Como quitar ansiedad por comer a cada rato

Si crees que experimentas ansiedad por comer y quieres eliminar este tipo de métodos para saciar tu hambre emocional, aquí tienes algunos consejos que puedes aplicar en tu día a día para evitar ir a comer por este trastorno.

  1. Identificar los desencadenantes emocionales de la alimentación impulsiva: Normalmente, estas ganas de comer se desencadenan por ciertos sentimientos de tristeza o antojo.
  2. Lleva un registro de tu alimentación emocional: de esta forma, puedes intentar identificar los patrones que te llevan a comer de esta forma, anotando cómo te sientes en esos días en los que no puedes superar la ansiedad y empezar a comer de forma regular. mucho debido a tus emociones.
  3. Busca otras formas de alimentar tus sentimientos: si no sabes controlar la ansiedad por comer, así como controlar las emociones que te hacen sentir muchas ganas de comer, no podrás superar estos sentimientos, por lo que es importante encontrar otras formas de manejar sus emociones.
  4. Tómate un respiro cuando surjan los antojos: la mejor manera de superar la ansiedad es intentar detener los antojos que producen estas emociones. En estos casos, una pausa reflexiva puede ayudarte a saber cómo frenar esta ansiedad.
  5. Aprende a aceptar tus sentimientos: la ansiedad por comer suele surgir porque las personas se sienten impotentes ante sus emociones. Al no poder lidiar con sus sentimientos de frente, intentan eliminar la ansiedad a través de la comida. Por lo tanto, es importante que te permitas sentir esas emociones incómodas que te asustan.

Características del hambre emocional

  • Necesidad de comer aunque no sientas hambre fisiológica: necesitas introducir alimentos en tu cuerpo aunque no sientas hambre común. Comer impulsivamente: Además, este tipo de hambre emocional se caracteriza porque se desconoce el origen de esa necesidad, pero no se puede controlar. Esto hace que el acto de comer sea impulsivo y descontrolado.
  • Sentimiento de culpa: es muy común que, después de este ataque de hambre, las personas se sientan culpables porque todavía no se sienten bien o satisfechas. Esto se debe a que la fuente de su problema no se ha resuelto con la comida.
  • Comer para sentirse mejor: hay un trasfondo en este comportamiento que persigue una sensación de mejora y bienestar a través de la alimentación. Sin embargo, al no resolverse, es común que la persona se sienta triste y desilusionada luego del atracón.

Pregúntate y reflexiona si es hambre real o no

Cuando tengas hambre, haz un debate interno y responde estas cuatro preguntas:

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  • ¿Han pasado más de cuatro horas desde que comí?
  • Si como una fruta o un plato saludable, ¿me sentiré lleno? (decir “sí, pero comería otra cosa” equivale a no).
  • ¿Puedo esperar otra media hora para comer?
  • ¿He bebido suficiente agua hoy?

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