Actualmente, trabajo
como profesor de Psicología en la Universidad de Almería (España). Realicé
el Doctorado en el Programa Intervención en el Desarrollo Humano del
Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de
Almería. También imparto cursos gratuitos sobre relajación, control de la
ansiedad, autoestima, habilidades sociales, serenidad mental, control
emocional, meditación, etc. En mi deseo de mejorar mi formación como
psicólogo, he realizado un Máster en Psicología Clínica, otro en Prevención
e Intervención en Drogodependencias, otro en Mediación Familiar y Menores y
el último en Dificultades del Aprendizaje. Continúo estudiando, leyendo e
investigando para poder poner a disposición de todo aquel que esté
interesado, las herramientas y estrategias necesarias para lograr alcanzar
el equilibrio, la serenidad y el bienestar emocional.
Tengo muchas aficiones y
prácticamente ninguna habilidad (excepto la que menciono en el capítulo 9
del libro). Me encanta la pasta (la de comer): macarrones, canelones,
pizzas, tortellini, lasagna, etc. No sé si será porque mis tatarabuelos eran
italianos, o porque la pasta sin más está de muerte. Con respecto a la
música, mi grupo preferido es Green Day. Me encantan.
Me gusta el cine, pero ese
en el que pasas un buen rato, te ríes y no te hacen pensar demasiado, como
en "Algo pasa con Mary", "La vida de Brian", y "Los padres de ella". Pero
sobre todo, me gustan las películas de Woody Allen y las de los Hermanos
Marx. De hecho, Groucho Marx es uno de mis ídolos. Me parece un genio, con
un sentido del humor envidiable y con una ironía fuera de serie. La frase
que más me gusta de Groucho Marx es aquella en la que dice: "Hijo mío, la
felicidad está en las pequeñas cosas: en un pequeño yate, en una pequeña
mansión, en una pequeña fortuna, etc.". Mi otro gran ídolo es Tom Sawyer. De
pequeño quería ser como él (y ahora que soy un poquito más grande también).
Todo el día en la calle jugando a su aire, sin preocupaciones, sin
responsabilidades, viviendo plenamente cada día y cada experiencia. Qué
envidia. También me gusta mucho el campo (los paseos por el monte me dan la
vida), el mar (en invierno, cuando no hay 500 personas por metro cuadrado en
la playa) y hacer bicicleta (estática claro está, que cansa menos). Pero
sobre todo, lo que más me gusta es viajar, conocer otros países, otras
culturas, otras gentes. Si tuviera que recomendar un lugar, recomendaría
Guatemala. Es un país increíble, con una cultura fascinante, unos paisajes
de ensueño y una gente extraordinaria. Vamos, el paraíso en la tierra.
Generalmente, en este tipo
de páginas suele aparecer una foto de la persona en cuestión, pero he
preferido no hacerlo por no herir la sensibilidad de nadie.